• APERTURA DE LA HERENCIA

    La apertura de la sucesión opera como consecuencia del fallecimiento de una persona, a la que se llama desde ese momento causante. Se entiende por muerte no solo el hecho natural, sino que existe la posibilidad de que, sin haberse constatado físicamente el hecho de la muerte, se produzca la "declaración judicial de fallecimiento", lo que se equipara desde el punto de vista jurídico al hecho físico de la muerte del causante.

    Se excluye la posibilidad de apertura de la sucesión en el caso de personas jurídicas, por faltar los presupuestos esenciales de la misma: Existencia de una persona física y posibilidad de su muerte natural o declaración asimilable a ésta.

    La extinción de la persona jurídica se regula por la propia normativa aplicable según las características de dicha personalidad. Normalmente habrá que acudir a la normativa sobre disolución y liquidación de sociedades, asociaciones, etc.

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